Una tarde en Sol
Mucho se ha hablado sobre el movimiento 15M y la acampada en la puerta del Sol de Madrid, el centro neurálgico de la capital del Reino, y que ahora presenta un aspecto de revolución, desordenado, y donde puede ir cualquier persona a ver cómo se escribe la historia, a aprender a cambiar el mundo.
Sobra decir que el campamento, con más departamentos que El Corte Inglés, está lleno de ninis, pies negros y delegados de clase del instituto. Personas que nunca han sido de nuestro agrado, pero que en este caso manejan una serie de reivindicaciones que parecen necesarias. Hay que ser muy conservador para no comprender que la política en España necesita un cambio urgente, hay demasiadas cosas que no funcionan. Y por qué desperdiciar a gente útil para reclamar estos cambios. Mejor emplear a los antiglobas que tienen mucho tiempo libre, y que mientras estén en revolución no están haciendo cosas peores.
También es evidente que los pies negros y los delegados de clase tienen otras cosas en mente: que si evitar los centros de internamiento de extranjeros, que si el vegetarianismo, la supresión del capitalismo, la nacionalización de bancos, etc. Pero aquí es donde no alcanzarán el consenso, porque la mayoría de ciudadanos se preocupa más en tener 3G en el Iphone que en tener una vivienda digna a un precio asequible, y para esto es inestimable la ayuda de los bancos.
Un libro clave en la revuelta es “La Casta”, de Daniel Montero, donde se expresan las ventajas de ser político, tales como los regalos que reciben, comidas y viajes sufragados con el dinero del contribuyente, sueldos por encima de sus posibilidades, pensiones vitalicias, etc. Esas cosas que siempre hemos sabido pero que ahora nos molestan de verdad, quizá sólo porque nuestro Iphone ya no coge el 3G como lo hacía.


ijos de puta vuestros muertos