El patriotismo, peor que el cáncer

Suena el himno de España, y los jugadores, serios, miran hacia arriba. Son conscientes de la nación a la que representan. Tienen entre sus pies las ilusiones de cuarenta millones de ciudadanos, que ven en ellos lo máximo que un país puede alcanzar en este mundo. Y es ahí, dentro del terreno de juego, donde deben acabar los patriotismos y nacionalismos. Porque el amor a la bandera de tu propio país es la enfermedad que más muertos ha causado en la historia de las civilizaciones.
Hay que tomar el ejemplo de los jugadores catalanes y vascos en la selección: patriotas sólo dentro de los terrenos de juego
Hay que tomar el ejemplo de los jugadores catalanes y vascos en la selección: patriotas sólo dentro de los terrenos de juego

Basta ya de patriotismo no deportivo. No hay que defender al país porque no hay nadie que lo ataque. No hay principios que defender, porque nunca ha habido principios comunes, sólo las ideas de unos cuantos que derramaban sobre la población, que era la que después tenía que pelear.

Dar lecciones de patriotismo es como enseñar a fumar, algo que sólo puede llevar a la muerte, y que no causará la satisfacción necesaria para compensar el riesgo.

Hay que terminar con el patriotismo cuando el árbitro pita el final del partido. Cuando se sale del campo o del bar, hay que esconder las banderas.

4 comentarios en “El patriotismo, peor que el cáncer

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s