Una noche extraña

Parecía una noche de lunes más, y allí estábamos varios todavía en la oficina esperando que el trabajo acabara. Como el hambre apretaba, encargamos unos platos para compartir del restaurante indio que está justo a la salida. Unos minutos más tarde me tocó bajar a recoger la comida y pagar.

Nada nuevo hasta ahí, pero al entrar noté el ambiente enrarecido en el restaurante. Muchas parejas repartidas por las mesas, aburridas, venidas a menos, hablando de temas que no hacían que sus caras cambiaran, y con una expresión que indicaba que aquella cena a solas se les hacía eterna. Entonces caí en la cuenta, se estaba celebrando San Valentín, la celebración que produce más dolor a lo largo del año.

San Valentín es una noche para imaginarse una vida mejor, en la que vas a cenar con tu pareja y te das cuenta de que las mujeres de todos los demás parecen más atractivas, más inteligentes, personas a las que tendrías más que decirle. Repasas de cabeza todos los sanvalentines pasados y ves cómo nada ha cambiado, repites las conversaciones de años anteriores, sólo que ya no te parecen interesantes. Pero entonces la miras a ella y ves cuánto tenéis en común, ella mira a los hombres de alrededor pensando en lo que le gustaría cambiar. 

Y eso es suponiendo que el hombre haya renunciado a sus principios y la haya invitado a cenar. Si el hombre ha sido honesto y ha preferido pensar que es un día cualquiera, seguramente se haya producido algún roce, y una sensación de insatisfacción en ambos aún mayor.

Y los que esta noche se sentían solos, muchos desearían encontrarse en una situación sin futuro como las relatadas anteriormente. Y es que San Valentín sólo provoca dolor.

4 comentarios en “Una noche extraña

  1. Como todo en la vida se puede fracasar en una relación, cmo se puede fracasar en una profesión, en un deporte o escribiendo estupideces en un blog. Evidentemente tú te encuentras entre los que ha fracasado en su relación, y los que van al restaurante que tú vas exactamente igual. Pero no generalices. Yo vivo una relación desde hace 26 años, tengo 3 hijos de 23, 20 y 7 años, como verás mi relación está tan viva que todavía echa ramas verdes. A mi no me encontrarás en ese grupo que tú dices, hoy 26 años después sigo enamorado, y mi deseo es pasar el resto de mi vida junto a mi esposa. Siento que tú no hayas encontrado eso. El problema de las relaciones de pareja hoy día es la incapacidad de hacer sacrificios por el otro, la incapacidad de saber que desde el día en que uno elabora un proyecto de pareja se deja de ser tú y yo, para ser nosotros. Mientras eso no se entienda y se siga siendo tú y yo el nosotros no existe, y la pareja tampoco.

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